Las fiestas religiosas en el verano de Caminos de Pasión: celebraciones de fe y tradición

El verano en Caminos de Pasión no solo trae consigo las vacaciones sino también celebraciones religiosas y festividades populares que llenan de vida y color los pueblos del centro de Andalucía. Son celebraciones que combinan devoción, tradición y alegría, reflejando la rica herencia cultural y espiritual de este territorio. La celebración de las festividades de diversas fiestas patronales tiene sus raíces en la devoción religiosa y la costumbre de rendir homenaje a los santos patrones, protectores de cada localidad. Estas festividades son una oportunidad para que las comunidades celebren su fe, agradezcan por las bendiciones recibidas y pidan protección para el futuro. A lo largo de los siglos, estas fiestas han evolucionado para incluir una variedad de actividades que van más allá de lo puramente religioso. Las fiestas patronales y los santos de verano no solo son eventos religiosos, sino también oportunidades para fortalecer los lazos comunitarios y preservar las tradiciones y forma de vida local. Estas celebraciones incluyen una amplia gama de actividades: procesiones, verbenas, conciertos, ferias y eventos, momentos en los que vecinos y visitantes se unen para disfrutar de la cultura, la gastronomía y la hospitalidad de cada región. Junio: la noche mágica de San Juan El 24 de junio se celebra la Festividad de San Juan Bautista. La noche de San Juan es una de las fiestas más populares del verano. Hogueras, fuegos artificiales y rituales de purificación marcan esta noche mágica en la que se celebra el solsticio de verano. En Alcalá la Real es tradicional la ‘Quema de la bruja’; en Cabra se celebra la Feria en honor a San Juan o en Utrera, donde la noche de San Juan se le conoce como los Juanes. Julio: Virgen del Carmen y Santiago Apóstol En julio, tres son los santos que celebran su onomástica: la Virgen del Carmen el día 16 y Santiago Apóstol el día 25. La Virgen del Carmen, conocida como la patrona de los marineros y pescadores, tiene una profunda devoción en toda España, y el centro de Andalucía no es una excepción. Aunque esta festividad es especialmente popular en las localidades costeras, en el corazón de Andalucía, lejos del mar, las celebraciones en honor a la Virgen del Carmen son igualmente significativas y llenas de fervor religioso y tradición. Destacan especialmente las celebraciones en honor a la Virgen del Carmen en Baena, con la celebración de una verbena, y en su aldea Albendín, donde procesionan la imagen por el Pantano de Vadomojón. También procesiona la Virgen del Carmen en Osuna, Lucena, Puente Genil y en Zagrilla, aldea priguense. Por su parte, Santiago Apóstol es el patrón de España. Su festividad está repleta de tradiciones y elementos culturales. La música, el baile y la gastronomía juegan un papel importante en las celebraciones, además de las procesiones en su honor. En Caminos de Pasión destaca la Verbena de Santiago de Lucena, que incluye actividades en torno al barrio al que el santo da nombre y una procesión con la imagen por las calles del centro histórico, además del Festival Flamenco Curro Lucena con dos décadas de historia. Agosto y septiembre: la Asunción de la Virgen María y San Mateo Ya en agosto, la Asunción de la Virgen María marca el calendario el 15 de agosto, siendo festivo nacional. Es una de las festividades más importantes y queridas en el calendario litúrgico católico. Esta solemnidad conmemora la creencia de que la Virgen María fue llevada al cielo en cuerpo y alma al final de su vida terrenal. En el centro de Andalucía, esta celebración está marcada por una profunda devoción religiosa y una rica tradición cultural. Este día se celebra la Festividad de la Virgen de las Mercedes en Alcalá la Real o la Romería de Votos y Promesas a María Santísima de la Sierra en Cabra. Y ya en septiembre, no podemos olvidarnos de San Mateo, el día 21. Carmona celebra una romería en la que conmemora la conquista de la ciudad en 1247 por el rey cristiano Fernando III el Santo. La celebración tiene lugar en los alrededores de la Ermita de San Mateo, construida a las afueras del municipio. Por su parte, Alcalá la Real acoge la Real Feria de San Mateo en las últimas semanas del mes.  En septiembre también se suman las celebraciones en honor a Nuestra Señora de la Aurora, cuya onomástica es el día 15 del citado mes. De especial relevancia son las que se celebran en Priego de Córdoba, con sus tradicionales moñas de jazmines y los cánticos de los grupos de campanilleros, y en Lucena, estas últimas ya en el mes de octubre con la celebración de una verbena y una procesión de marcado carácter tradicional. También Baena acoge este mes la Festividad de las Angustias. Fiestas patronales y ferias reales Igualmente, durante septiembre varios de los municipios de Caminos de Pasión celebran la devoción mariana a sus patronas, una veneración que traspasa la devoción local generando un gran movimiento en sus respectivas comarcas. Estas fiestas patronales incluyen rituales de peregrinación, ofrendas florales o procesiones en honor a sus vírgenes. Entre ellas, se encuentran Nuestra Señora de Consolación en Osuna y Utrera, la Virgen de Guadalupe en Baena, la Virgen del Valle en Écija, María Santísima de la Sierra en Cabra y la Virgen de Gracia en Carmona, a las que se suman las Fiestas Patronales de Nuestro Padre Jesús Nazareno en Baena. Todas se celebran en torno al 8 de septiembre, Festividad de la Natividad de la Virgen María. Por último, destacar la celebración de varias ferias reales para despedir el verano, algunas de las cuales coinciden con las fiestas patronales del municipio. Priego de Córdoba, Écija, Baena, Lucena en honor a la Nuestra Señora del Valle, Cabra en honor a María Santísima de la Sierra, Utrera en honor a Nuestra Señora de Consolación y Alcalá la Real en honor a San Mateo viven en septiembre este tipo de celebraciones muy peculiares donde tienen cabida la diversión, la alegría, la música, la artesanía

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Septiembre de fiesta y fe en Caminos de Pasión

Septiembre es una explosión de fiesta y fe en los municipios de Caminos de Pasión. En torno al 8 del mes, día en que se celebra la Natividad de la Virgen María, se suceden varias fiestas patronales y ferias reales. Es importante destacar que no siempre las fiestas patronales llevan aparejada la celebración de una feria real y viceversa. Cada municipio tiene su propia idiosincrasia y, en nuestro blog de hoy, vamos a explicarte con detalle cada una de ellas. Devoción mariana y encuentro festivo en el centro de Andalucía La devoción mariana en Andalucía es indiscutible y, especialmente en septiembre, los municipios de Caminos de Pasión celebran los días de homenaje a sus patronas, una veneración que traspasa la devoción local generando un gran movimiento en sus respectivas comarcas. Estas fiestas patronales incluyen rituales de peregrinación, ofrendas florales o procesiones en honor a sus vírgenes. Nos referimos a la Virgen de la Sierra en Cabra, la Virgen del Valle en Écija, la Virgen de Consolación en Utrera y Osuna, Nuestra Señora de Guadalupe en Baena y la Virgen de Gracia en Carmona. El día 8 de septiembre es la festividad grande de todas ellas. Por su parte, septiembre también se caracteriza por la consecución de varias ferias reales entre las que se encuentran Cabra, Écija, Utrera, Priego de Córdoba, Lucena, Alcalá la Real y Baena. Se trata de celebraciones donde tienen cabida la diversión, la alegría, la música, la artesanía o las tradiciones. Merecedoras de una visita, el ambiente jovial es reflejo del carácter abierto y cálido de sus habitantes. Muchas de ellas, además, tienen sus orígenes en las ferias agroganaderas, característica que algunas de ellas conservan ya con menor presencia por la pérdida de importancia de este sector económico en la sociedad actual. ¡Repasemos, por municipios, qué se celebra este mes en cada uno de ellos! Alcalá la Real En torno al 21 de septiembre, cada año la localidad congrega a miles de personas para celebrar la Real Feria de San Mateo. Aunque hay noticias de celebraciones anteriores, la actual Real Feria de San Mateo es un privilegio de Carlos II a la ciudad, fechado en Madrid a 16 de marzo de 1688. También, durante el mes de septiembre, el municipio acoge la Fiesta de la Virgen de las Angustias, que culmina el día 8 con su salida en procesión.   Baena Baena celebra cada año, en torno al 8 de septiembre, la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona del municipio. Un programa repleto de cultos religiosos y una verbena popular, culmina el día 8 con la solemne función de iglesia. Por su parte, la Feria Real de la localidad tiene lugar cada año durante los primeros días de octubre, siendo una de las últimas en celebrarse en Andalucía. Baena también tiene patrón, en este caso Nuestro Padre Jesús Nazareno, festividad que se homenajea el día 14 de septiembre con una solemne procesión de la imagen por las calles de Baena. El municipio también celebra la Festividad de la Virgen de las Angustias en torno al día 21, que culmina con la salida en procesión de la imagen. Cabra La venerada imagen de Nuestra Señora de la Sierra es patrona de la ciudad de Cabra desde el año 1908 y alcaldesa perpetua desde el 8 de septiembre de 1958. La Real Feria y Fiestas en Honor a María Santísima de la Sierra de Cabra se celebra del 3 al 8 de septiembre cada año, teniendo lugar este último día la procesión de la patrona egabrense por las calles del municipio. El traslado o “Bajá” de María Santísima de la Sierra, desde su Santuario hasta la Parroquia de la Asunción y los Ángeles, se realiza cada 4 de septiembre a hombros de costaleros, hermanos y devotos, acompañada por miles de romeros. Carmona En Carmona, sus calles se engalanan en el mes de septiembre para celebrar la Romería y Fiestas Patronales de la Virgen de Gracia donde resalta, como acto central, la romería desde la Ermita de San Antón hasta la ermita de la patrona. Separan ambos templos unos 3 kilómetros de distancia en los que vecinos, a pie o a caballo, recorren para finalizar a las puertas de la Virgen de Gracia. Es el día 8 cuando comienzan las fiestas patronales que suelen prolongarse durante una semana, aproximadamente. También en septiembre Carmona celebra la Romería de San Mateo.   Écija Por su parte, Écija celebra en septiembre la festividad de la Santísima Virgen del Valle Coronada, Patrona y Alcaldesa Perpetua de la ciudad. El programa de actos y cultos comienza a final de agosto y culmina el 8 de septiembre, con la salida en procesión de la patrona. Los días previos tiene lugar el Solemne Traslado de la imagen a su altar de cultos, así como la Solemne Novena. Este año 2024 se celebra el 25 Aniversario de su Coronación Canónica. Por su parte, del 10 al 15 tiene lugar la Real Feria del Municipio. Lucena Tradicionalmente, Lucena vive su Feria Real de Nuestra Señora del Valle el segundo fin de semana de septiembre. Además del calendario festivo, se organizan una serie de cultos religiosos en torno a la imagen de la Virgen, entre los que se incluyen su salida en procesión. Osuna También Osuna celebra en septiembre sus fiestas patronales, en este caso en honor a Nuestra Señora de Consolación, una imagen del s. XVI traída de Inglaterra por el IV Conde de Ureña para salvarla del expolio de la reforma de Enrique VIII. La Velá tiene lugar del 6 al 8 con un programa variado de actividades. Este año se celebra el 400 aniversario del nombramiento de la Virgen de Consolación Patrona de Osuna Priego de Córdoba Priego de Córdoba celebra cada año, entre los últimos días de agosto y los primeros de septiembre, la Feria Real del municipio. La tradición local de los troveros, poetas espontáneos que cantan retándose con versos improvisados cargados siempre de sorprendente ingenio e ironía, se citan cada año los días previos a la feria. A

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Fiestas patronales: devoción, historia y celebración en los pueblos de Caminos de Pasión

A lo largo del año, los municipios que conforman la ruta Caminos de Pasión celebran con fervor y alegría sus fiestas patronales, una expresión viva de la religiosidad popular y del profundo vínculo entre las comunidades locales y sus santos protectores. Estas festividades no solo representan un homenaje al patrón o patrona de cada localidad, sino que encarnan siglos de tradición, fe y cultura transmitidos de generación en generación. La figura del santo o la santa patrona ha sido históricamente considerada como guía y protectora frente a adversidades, y su culto ha moldeado buena parte del calendario festivo y del imaginario colectivo de estas poblaciones andaluzas. El verano, especialmente, se convierte en el gran escenario de estas celebraciones, cuando plazas, templos y calles se llenan de luz, música, procesiones y actividades populares. Son semanas en las que la devoción se exterioriza con intensidad y el patrimonio inmaterial andaluz se manifiesta en toda su autenticidad. Las misas solemnes, las novenas, las ofrendas florales y las procesiones conviven con verbenas, espectáculos musicales y ferias que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente de hospitalidad y júbilo compartido. Cada municipio aporta su particular identidad a estas fiestas: desde las danzas ancestrales, los repiques de campanas y los fuegos artificiales, hasta las singularidades manteniendo ancestrales rituales. Estas celebraciones son también una oportunidad única para conocer la esencia de cada pueblo, su historia viva y el sentimiento de comunidad que los define. Primeras citas del fervor estival En julio, Carmona honra a su patrón San Teodomiro Mártir el día 27. Ese día, la imagen del santo se expone en el altar de la Iglesia del Divino Salvador, donde se celebra una misa solemne seguida del tradicional besapié. En agosto, la devoción se traslada a Alcalá la Real, donde el día 15, coincidiendo con la Asunción de María, se celebra la Festividad de la Virgen de las Mercedes, patrona de la localidad. La víspera, los vecinos participan en una emotiva ofrenda floral, acompañada por un concierto de la Banda Municipal frente a la Iglesia de Consolación. El día grande culmina con la procesión de la imagen de la Virgen, que recorre las calles entre vítores y emociones compartidas, seguida de un espectáculo de fuegos artificiales que ilumina la noche alcalaína. Septiembre: epicentro de las devociones marianas Septiembre se convierte en el mes álgido de las celebraciones patronales en los municipios de Caminos de Pasión. En torno al 8 de septiembre, Festividad de la Natividad de la Virgen María, numerosas localidades rinden culto a sus vírgenes patronas con actos que trascienden lo religioso y movilizan a comarcas enteras. Entre las celebraciones más destacadas se encuentran: La Velá de Consolación en Osuna, que se celebra el fin de semana más cercano al día 8 con actuaciones, actividades infantiles y un ambiente festivo en honor a Nuestra Señora de Consolación. La Feria y Fiestas en honor a la Virgen de Consolación de Utrera —Declaradas de Interés Turístico de Andalucía— tienen lugar del 5 al 8 de septiembre. En la víspera del día 8 se celebra el Rosario, desde la Parroquia de Santa María hacia el Santuario y a su llegada tiene lugar el tradicional repique de campanas y canto de la Salve. Desde primeras horas de la noche, hasta bien amanecido el día miles de peregrinos caminan hasta el Santuario de Consolación para venerar a la patrona. La festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de Baena, incluye actividades previas como ofrendas florales y una verbena popular. La madrugada del día 8 se celebra una serenata a la Virgen, seguida del Rosario de la Aurora y, por la tarde, la procesión. Écija vive su día grande con la celebración de la Virgen del Valle Coronada, su patrona, cuya imagen recorre la ciudad el día 8 de septiembre en solemne procesión. Los días previos tiene lugar el Rosario de la Aurora, el Santo Rosario y Solemne novena en la Iglesia Mayor de Santa Cruz. En Cabra, la devoción a María Santísima de la Sierra reúne a miles de fieles durante la Feria y Fiestas Patronales (del 3 al 8 de septiembre). Comienzan con la tradicional «bajá» de la Virgen desde su santuario y culmina el día 8 con la procesión de la patrona por las calles del municipio y fuegos artificiales. En Carmona, la Romería de la Virgen de Gracia, patrona de la localidad, se celebra el 31 de agosto, y el día 8 se celebra el día la patrona. Además, Baena rinde también el día 14 tributo a Nuestro Padre Jesús Nazareno, patrón del municipio y cuya veneración, aunque no mariana, forma parte esencial del alma religiosa del municipio culminando con una multitudinaria procesión. Más allá del verano: un calendario de fe durante todo el año La devoción no se detiene con el final del verano. A lo largo del año, los municipios de Caminos de Pasión siguen honrando a sus patronas y patrones con un calendario lleno de celebraciones de profundo arraigo. En enero se celebra San Arcadio Mártir, el día 12 en Osuna; el 22 es el turno de Écija con San Pablo, patrón de Écija; y en febrero se homenajea al Cristo de Santiago, Patrón de Utrera. En Marzo, se celebra San Rodrigo Mártir, patrón de Cabra; en mayo, en torno al primer domingo del mes tienen lugar las Fiestas Aracelitanas en Lucena, en honor a su patrona la Virgen de Araceli, fiestas Declaradas de Interés Turístico Nacional. Ya en diciembre, el día 8, es el día grande en Puente Genil con la celebración de la Purísima Concepción, patrona del municipio; el día 14, el patrón de Priego de Córdoba, San Nicasio, celebra su festividad; y por último, el día 20, Alcalá la Real, con Santo Domingo de Silos. Además, Puente Genil celebra en Viernes Santo la festividad de su patrón, Jesús Nazareno, conocido como El Terrible, una de las imágenes más icónicas y veneradas de su Semana Santa. Las fiestas patronales de Caminos de Pasión son mucho más que manifestaciones religiosas: son espacios

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Cuaresma en Caminos de Pasión: la otra Semana Santa

La Semana Santa no comienza el día que se abren las puertas del templo y el paso cruza el umbral. Empieza mucho antes. Empieza en el silencio de un ensayo, en el olor a cera recién cortada, en las manos que planchan una túnica o en quien sube una imagen a su altar con el respeto de quien sabe que está tocando algo más que madera. En los diez municipios de Caminos de Pasión —Alcalá la Real, Baena, Cabra, Lucena, Priego de Córdoba, Puente Genil, Carmona, Écija, Osuna y Utrera— la Cuaresma es un tiempo de preparación intensa. Una coreografía invisible que sostiene lo que después veremos en la calle. Detrás de cada viacrucis, de cada traslado o de cada concierto hay semanas de trabajo sigiloso que dan forma a una tradición viva. Donde nace el sonido de la Pasión Las bandas de cornetas y tambores, las agrupaciones musicales y las formaciones de capilla ensayan durante meses para que cada marcha encaje en el instante preciso. En algunos municipios, los sonidos son únicos: el tambor, el torralbo, las saetas antiguas o los misereres. Son herencias transmitidas de generación en generación que forman parte de la identidad sonora de la ruta. Quien visita Caminos de Pasión en Cuaresma puede detenerse ante la puerta entreabierta de un local de ensayo y descubrir que la Semana Santa no nace en la calle, sino en esos espacios humildes donde se repiten una y otra vez los mismos compases. La emoción del Jueves o del Viernes Santo comienza precisamente en ese esfuerzo, en la búsqueda del matiz exacto, en el ajuste del tempo. Durante la Cuaresma, además, ese trabajo interior se abre al visitante en forma de conciertos de marchas procesionales y recitales de saetas. Son citas muy esperadas en teatros, iglesias y casas hermandad donde se presenta el repertorio que sonará en la calle. La saeta, desnuda y valiente, se eleva desde un atril o desde el altar y permite escuchar con calma lo que en Semana Santa irrumpe desde un balcón. Es otra manera de entender la tradición: detenerse, escuchar y dejar que la música explique, por sí sola, lo que está por venir. Ensayos: el cuerpo aprende el rito Antes de que el paso salga a la calle, hay muchas horas de ensayo. Se ajustan alturas, se comprueba el peso, se marca el ritmo. En unos sitios se trabaja la levantá, en otros se fija el compás del tambor o se corrige la forma de andar. No es solo cuestión de técnica. Es coordinación y confianza. Jóvenes y veteranos comparten espacio, se corrigen y se transmiten normas que no están escritas, pero que todos conocen. El cuerpo aprende lo que luego hará durante la estación de penitencia. Asistir a un ensayo es entender cómo funciona de verdad la tradición: sin público, sin aplausos, con trabajo constante y una responsabilidad que se asume en grupo. Como particularidad, en Lucena no hay ensayos: la santería se aprende con los años, acompañando y asumiendo responsabilidades de forma progresiva, en una preparación menos visible pero igualmente exigente. Vestir la imagen: el arte del detalle Vestir una imagen no es cambiar un traje: es un acto cargado de simbolismo. Las camareras y vestidores preparan mantos, encajes, fajines y coronas con una precisión casi litúrgica. Cada pliegue tiene intención. Cada alfiler, una razón. El resultado final —esa Virgen que parece mirar de otra manera o ese Cristo que adquiere una nueva expresividad— es fruto de horas de trabajo minucioso. Los talleres de artesanía cofrade mantienen vivos oficios como el bordado, la orfebrería o la restauración. Son parte esencial de esta preparación silenciosa que el visitante puede descubrir durante la Cuaresma. Flores, cera e incienso: los sentidos se afinan Nada en un paso procesional es casual. Los adornos florales se eligen según el momento que representa la escena: claveles rojos para la pasión, lirios morados para el recogimiento, rosas blancas para la esperanza. También se tiene en cuenta el volumen, la caída del arreglo, el color del conjunto y hasta la temperatura de los días para que la flor llegue en perfectas condiciones a la calle. La candelería, por su parte, se dispone con un orden estudiado, marcando líneas y alturas que enmarcan el rostro de la imagen y refuerzan su expresividad. La cera, trabajada artesanalmente, aporta luz y simbolismo; se moldea, se riza o se perfuma, y cada vela ocupa un lugar concreto dentro de un esquema previamente diseñado. El incienso, por su parte, no es un detalle menor. Es el aroma que anuncia la llegada del cortejo, que envuelve el paso y crea una atmósfera reconocible incluso antes de que se vea la imagen. Mezclado con la cera fundida, forma parte de esa memoria sensorial que identifica a nuestra Semana Santa y que permanece mucho después de que el paso haya pasado. La subida de las imágenes: volver al altar En muchos municipios, la Cuaresma incluye la subida de las imágenes a sus altares o a los pasos. Son actos íntimos, a veces solo para hermanos, otras abiertos a quien quiera acompañar. No hay multitud, sino silencio, y una sensación de que algo importante está comenzando. Se desmontan andas, se ajustan estructuras, se colocan con cuidado los anclajes. Varias manos sostienen la imagen mientras otras guían el movimiento. No se dan órdenes en voz alta, basta una mirada o un gesto. Cada paso se mide, cada giro se calcula. Es un momento breve, pero cargado de significado: la imagen abandona su espacio habitual para ocupar el lugar desde el que saldrá a la calle. Y, así, comienza la cuenta atrás para el comienzo de la salida procesional. Mujeres y hombres: custodios de una tradición viva La preparación de la Semana Santa es un trabajo coral. Las mujeres han sostenido históricamente labores esenciales: vestidoras, camareras, bordadoras, organizadoras de cultos, responsables de patrimonio. Hoy, además, participan en juntas de gobierno, coordinan equipos y asumen responsabilidades en todos los niveles. Los hombres, tradicionalmente vinculados a tareas como el montaje de

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Días llenos de sabor

La Cuaresma y la Semana Santa de Caminos de Pasión hay que vivirla con todos los sentidos. A la vistosidad de sus desfiles procesionales, los sonidos de los tambores que los acompañan y la intensidad con la que los vecinos viven estos días de preparativos hay que sumar el aroma y el sabor de una cocina local que con el inicio de la Cuaresma se llena de recetas que llevan siglos elaborándose y que constituyen una arraigada tradición de esta fiesta. Detrás de este peculiar recetario de Cuaresma y Semana Santa hay multitud de influencias religiosas y también otras que tienen que ver con costumbres populares y con los productos locales que da la tierra.  Algunos de los platos y dulces típicos de estas fiestas son comunes al resto de Andalucía pero en cada uno de los municipios que conforman la ruta guardan celosamente algunas recetas únicas.   En todos los hogares,  la mesa se llena estos días de platos a base de bacalao (ajoarriero, en guisos, con tomate, con almendra y gambas, en potajes de vigilia…), naranja (tanto dulce como salado) o productos de la huerta para revueltos y guisos. En el apartado de repostería, los dulces más típicos como torrijas, pestiños, roscos fritos,  leche frita, las magdalenas o los gañotes. Torrijas Pero no sólo en las casas se disfruta de esta cocina sino que las cartas de los bares y restaurantes y las vitrinas de confiterías y cafeterías se llenan de estas propuestas. Este año, además, los establecimientos que ofrecen platos y dulces típicos  cuentan  en la puerta con el distintivo  ‘Cocina o Repostería de Cuaresma y Semana Santa’. En Alcalá la Real, donde pueden degustarse estos días las populares y sabrosas chullas, elaboradas con boquerones, lucen este distintivo locales como Casa Pepe, con su potaje de Semana Santa, el Restaurante Asador Puerta de Alcalá, que sirve el Bacalao de Semana Santa o El Parque, donde pueden probarse las albóndigas de bacalao. De postre, nada como disfrutar de unos borrachuelos (como se conoce a los pestiños en el pueblo)  regados con arresoli, un delicioso licor de café.  La parada gastronómica en algunos de los bares de Baena debe ser para probar platos tan típicos como el potaje de judías con espinacas y bacalao, el mojete de papas o espárragos o el  bacalao al estilo baenense. En el apartado de repostería, son típicos los pestiños que, como los panetillos de cortijo, a base de almendra, claras de huevo y canela, tienen su origen en su época morisca.  Pestiños Si hay un sabor popular en Cabra durante la Cuaresma es el de los  gajorros, a base de huevos, aceite, ralladura de limón, canela y azúcar y con aspecto en espiral. También son típicas las galletas fritas. Eso, en el postre. En la carta, los restaurantes sirven propuestas como el potaje y el bacalao de Cuaresma o las patatas en escudella. Para degustar platos como la alboronía o las espinacas con garbanzos en Carmona habrá que visitar locales como Restaurante Los Dolia, Restaurante Emilio, o Restaurante El Ruedo, entre otros. En el apartado de dulces, son parada obligada el Obrador del Convento Santa Clara o la Confitería Nevada. Restaurante Los Dolia (Carmona) Como en otros municipios de la ruta, el remojón de naranja es un plato imprescindible en las cartas de los restaurantes de Lucena durante la Cuaresma y la Semana Santa. Las confiterías, por su parte, elaboran estos días los conocidos pestiños de pellizco, las empanadillas de cabello de ángel y sopaipas, con la harina y el aceite de oliva como principales ingredientes. Desde hace siglos se elaboran en Osuna las repapalillas, una versión de las clásicas tortillitas de bacalao y que son el plato estrella de la Cuaresma. Las crestillas, similares a los pestiños pero con otros ingredientes, son el dulce más típico de estas fechas.  Repapalillas de Osuna En Priego de Córdoba son las albóndigas de bacalao y el potaje de Semana Santa los platos más típicos de Cuaresma. Además, en la mañana del Viernes Santo, la subida de Nuestro Padre Jesus Nazareno al Calvario se acompaña de palillos de santo (un dulce)  y hornazos (con base de huevo y sal y con forma de gallina). Un buen lugar para disfrutar de los platos de Cuaresma en Priego es Croquetería El Postigo y en Turropriego tienen los dulces típicos de Cuaresma.   Restaurante El Postigo de Priego de Córdoba Por último, en Puente Genil hay que probar el bacalao con patatas o las albóndigas de pescado. Restaurantes como Casa Pedro y Hotel El Carmen sirven una carta de Cuaresma.  La vertiente más dulce y peculiar de la fiesta la ponen  los denominados ochíos, unos roscos alargados con un intenso sabor a anís. Las confiterías Miragenil y Nieto son visita obligada. Restaurante Casa Pedro de Puente Genil

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La tradición se sienta a la mesa

Pasa y siéntate a la mesa para disfrutar con nosotros de los mejores platos de nuestra tierra. En Caminos de Pasión sabemos lo importante que es que el viajero se sienta como en casa y, por eso, nuestros bares y restaurantes trabajan cada día para ofrecerte lo mejor de nuestra gastronomía. Los productos de la huerta y nuestros campos de cultivo, aceites, vinos, dulces caseros y recetas con siglos de historia son los ingredientes de una experiencia única y llena de sabor. Casa Pepe, Alcalá la Real Tierra de fronteras, la gastronomía de Alcalá la Real refleja el paso de las diferentes civilizaciones que la han ocupado a lo largo de los siglos y los bares y restaurantes del municipio conservan este rico legado. En el restaurante del Hotel Sierra de la Martina, las setas de cardo, el choto al ajillo o la pierna de cordero al horno son algunas de las especialidades de la casa. Ésta es una buena opción para disfrutar de un buen almuerzo en un entorno natural, la Hoya de Charilla, único. Los que prefieran disfrutar de un buen pescado fresco, tienen que probar las sugerencias de Casa Pepe, ubicado en el casco urbano.  Sierra de la Martina, Alcalá la Real Sus vinos y aceites son algunos de los grandes tesoros de la cocina de Baena. Descubrirlos todos es fácil en cualquiera de sus bares y restaurantes, con propuestas para todo tipo de paladares y bolsillos. El lomo de orza a las finas hierbas es el plato estrella del Mesón Ruta del Califato, donde también son famosos platos como el mojete de patatas a lo pobre o el salmorejo. Los revueltos de verduras es, por su parte, la especialidad del Mesón Rincón, un lugar perfecto también para disfrutar de carnes a la brasa. Mesón Ruta del Califato, Baena La huerta protagoniza el recetario tradicional de Cabra, que cuenta con una amplia oferta de bares y restaurantes en los que disfrutar de los platos típicos de la zona. Una experiencia diferente es lo que propone el Mesón La Casilla, un espacio lleno de encanto. Si lo que quieres es probar unas sabrosas berenjenas a la miel, prueba las del restaurante del Hotel MS Fuente Las Piedras. Hotel MS Fuente Las Piedras, Cabra Disfrutar de sus bonitos bares y restaurantes es uno de los motivos que atrae cada año a miles de visitantes hasta Carmona. La carta de uno de ellos, La Yedra, está llena de sabrosas propuestas como el micuit de foie macerado con Pedro Ximénez o el cremoso de arroz con boletus al aroma de trufa blanca. Con una decoración rústica y acogedora, la Taberna el Tabanco ofrece una deliciosa variedad de tapas de la cocina típica andaluza. Algunos ejemplos son la mini hamburguesa de langostinos con cebolla caramelizada, salsa Dijon y alioli de miel de caña o los lomos de lubina a la plancha y verduritas salteadas. Taberna el Tabanco, Carmona Los afamados vinos de las bodegas lucentinas, bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, están siempre presentes en los bares y restaurantes del municipio. Acompañarlos con sabrosas carnes (codillo asado, cordero asado…) es lo que propone el Asador Los Bronces. En el Restaurante Araceli, en cambio, la propuesta gastronómica pasa por pescados y mariscos frescos, cecina ibérica y cocina tradicional. Asador Los Bronces, Lucena Tradición e innovación conviven sin complejos en las propuestas de los bares y restaurantes de Osuna. Un clásico del municipio es Casa Curro, que sirve tapas tan sabrosas como las berenjenas en salsa de gambas y moscatel.  Igual de apetecible es la carta del Mesón Rey Arturo, especializado en carnes a la brasa y cocina creativa.  Mesón Rey Arturo, Osuna Los aceites de la D.O. Priego de Córdoba no faltan en las mesas de los bares y restaurantes de la localidad. Comparten protagonismo, eso sí, con platos tan sabrosos como los pescados, mariscos y arroces que se sirven en el restaurante La Ribera, donde hay que probar también su tosta de pimiento con anchoa del Cantábrico. En el Paseo de Colombia podrás disfrutar también de la cocina tradicional con un toque innovador de El Balcón del Adarve, que tiene la tortilla de rabo de toro como tapa destacada. La Ribera, Priego de Córdoba El membrillo de Puente Genil, cuya fama traspasa sus fronteras, es uno de los manjares que sirven los bares y restaurantes de la localidad. Sin embargo, no hay que dejar el municipio sin disfrutar de propuestas como el arroz caldoso, el cocido o el conejo frito del restaurante La Rueda o la exquisita carta de Casa Pedro, con tapas tan sabrosas como los rollitos de jamón york y atún o las anchoas con aguacate. Casa Pedro, Puente Genil

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La estación de los primeros aceites y vinos

Cuando el verano empieza a dar sus últimos coletazos, los pueblos de Caminos de Pasión se preparan para afrontar una estación, el otoño, en la que el campo se convierte en el auténtico protagonista. La vendimia, primero, y la recolección de la aceituna, después, llenan de vida los campos de cultivo y las almazaras y bodegas, donde se trabaja intensamente para elaborar, como desde  hace siglos, los primeros aceites y vinos del año. Monumento a los olivareros en Baena El otoño es, por tanto, una buena época para visitar esta ruta y descubrir una gastronomía basada en los productos de la tierra y que cuenta con el aval de varias denominaciones de origen conocidas en todo el mundo. Es el caso de los vinos de la D.O.Montilla Moriles y los aceites, el oro líquido de esta tierra, de las D. O.de Lucena, Baena, y Priego de Córdoba. Bodegas Delgado (Puente Genil) Las cartas de los bares y restaurantes de Alcalá la Real, Baena, Cabra, Carmona, Lucena, Osuna, Priego de Córdoba y Puente Genil se llenan en esta época de platos y recetas tradicionales inspirados por esos primeros vinos y aceites de la temporada. Potaje de habichuelas ‘amonás’ Para los que quieran vivir en primera persona los procesos de elaboración de los vinos y aceites de Caminos de Pasión y empaparse, además, de la cultura que los rodea, almazaras y bodegas abren sus puertas de par en par y organizan visitas y actividades. Almazara En Alcalá la Real, Bodegas Marcelino Serrano ofrece la posibilidad de visitar sus viñedos y participar en catas y degustaciones. Se trata de una empresa familiar con más de 25 años que está recuperando variedades de vid de la Edad Media. Más de 150 años tiene, por su parte, el molino de aceite que la empresa Alcalá Oliva muestra al turista que pasa por su Museo del Aceite de Oliva y hasta el siglo XVIII nos transportará el vino del «Terreno» que se elabora de forma artesanal en el Lagar de los Vinos. Además de contar con un Museo del Olivar y del Aceite de Oliva, Baena tiene su propia D.O. de aceite. Almazaras como las de Cortijo de Suerte Alta, Nuñez de Prado o Nuestra Señora de Guadalupe reciben a grupos para mostrarles cómo elaboran sus prestigiosos aceites.  Bajo la prestigiosa Denominación de Origen Montilla-Moriles se elaboran los vinos de las bodegas lucentinas, que en esta época organizan diversas actividades. Tradición, gastronomía y trabajo artesanal se funden en empresas llenas de historia como las Bodegas Mora Chacón, fundada en 1891, Torres Burgos, de 1890, Molina de Mora, donde se elaboran vinos envejecidos en botas de roble americano, o Moriles 47, con unas instalaciones de más de 10.000 metros cuadrados. Siguiendo la ruta de los aceites de Caminos de Pasión, nos encontramos con la D.O. de Priego de Córdoba, bajo la que se enmarcan firmas como Manuel Montes Marín, Vizcánzar, especializada en cultivos ecológicos, o Almazaras de la Subbética, cuyas visitas concluyen siempre con una deliciosa cata.  Disfrutar del otoño de Caminos de Pasión de una manera diferente es lo que proponen empresas como Bodegas Delgado, en Puente Genil, que ofrece espectáculos flamencos en sus instalaciones. Desayunar en el Molino Viejo de Cabra, que es también un museo, aprender los secretos del aceite en la Oleoteca Naranjos y Olivos de Carmona o conocer en Osuna el fruto del trabajo de los 37 agricultores que en 1959 fundaron la Almazara S.A.T. Santa Teresa son otras maneras para saborear esta estación.

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Un regalo para el paladar

Orgullosos de su gastronomía, los pueblos de Caminos de Pasión han conservado recetas que han pasado de padres a hijos y cuyo secreto no es otro que las materias primas con la que se elaboran y que proceden directamente del campo y la huerta de esta rica tierra. La tradición gastronómica de Alcalá la Real, Baena, Cabra, Carmona, Lucena, Osuna, Priego de Córdoba y Puente Genil está llena también de productos que se elaboran hoy como hace siglos y que mantienen vivos unos procesos artesanales que son garantía de máxima calidad en aceites, vinos, quesos, dulces y otros sabores típicos de la zona. Un auténtico viaje por los sentidos es lo que proponemos en este recorrido por algunos de los imprescindibles para los amantes de la gastronomía que nos visiten. ¿Lo mejor de todo? Que además de disfrutarlo sobre el terreno, también puedes llevarte a casa el sabor de nuestros pueblos. Las distintas civilizaciones que han escrito la historia de Alcalá la Real han dejado su huella en el recetario de este municipio jienennse, que conserva una rica gastronomía en la que el aceite y el vino comparten protagonismo con los quesos artesanales y sus derivados. El sueño de una familia está detras del sabor de los caldos de Bodegas Marcelino Serrano, que inició su andadura hace un cuarto de siglo y que además de investigar para la recuperación de algunas variedades de vid que se cultivaban en la zona durante la Edad Media, comercializa vinos con pinot noir, cabernet-sauvignon, torrontes y syrah. Desde 1994, por su parte, se elaboran en la aldea alcalaína de Ermita Nueva los quesos artesanos Sierra Sur,  que han sido reconocidos con diferentes premios a lo largo de este tiempo. De cabra, oveja, curados… todos pueden degustarse en sus instalaciones, que están abiertas al público. Quesos Sierra Sur El aceite de oliva virgen extra, avalado por la Denominación de Origen Baena, es uno de los grandes tesoros de este municipio cordobés. Tanto el Cortijo de Suerte Alta, como la Almazara Núñez de Prado y la Olivarera Nuestra Señora de Guadalupe son un buen ejemplo de la rica tradición aceitera de Baena, donde son famosos también los vinos pertenecientes a la D.O.Montilla-Moriles como los que se elaboran en las Bodegas Jesús Nazareno. Aceite de oliva virgen extra de Baena De sobra conocida es la calidad de los productos de la huerta de Cabra, un municipio cuya repostería artesanal está íntimamente ligada a sus tradiciones. El mejor ejemplo son sus garrojos, que pueden comprarse en establecimientos como Panadería La Barriada y que son el recuerdo o el regalo perfecto tras una visita a la localidad.  Garrojos de Cabra Continuando con los dulces, los que visiten Carmona no pueden marcharse sin probar (y comprar) algunos de los dulces de conventos que elaboran las religiosas del convento de Santa Clara y que está abierto al público todos los días. Parada obligada también para los más golosos es alguna confitería para probar la tradicional torta inglesa de Carmona. Por último, la fábrica de anís Los Hermanos, con más de 130 años de historia, es otro de los imprescindibles de esta ruta gastronómica por Caminos de Pasión. Anís Los Hermanos Los vinos de Lucena, enmarcados también bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, son uno de los grandes tesoros gastronómicos de la localidad. Ver de cerca cómo se elaboran, participar en una cata o llevarse a casa sus favoritos es lo que proponen a los visitantes las bodegas Moriles 47, Mora Chachón, Torres Burgos y Molina de Mora. Vinos de Bodegas Moriles 47 En Osuna, el aceite y la repostería son los protagonistas de cualquier jornada de compras dedicada a la gastronomía. Muy conocido es el aceite 1881, que se elabora en la Almazara S.A.T. Santa Teresa, y también las deliciosas aldeanas, que en la Confitería Santa Domingo, abierta desde mediados del siglo XVIII, son todo un clásico. Imprescindible también es visitar el Monasterio de la Encarnación y el Convento de San Pedro para comprar los dulces que elaboran artesanalmente las religiosas. Aceite 1881 La Denominación de Origen Priego de Córdoba es una de las más prestigiosas, por lo que el aceite es uno de los ingredientes estrella de la gastronomía local. Las almazaras Manuel Montes Marín, Mueloliva, Gomeoliva  y De la Subbética son visita obligada, como también lo es la sede de Aceites Vizcántar que, además de aceites ecológicos, vende una interesante selección de cosméticos elaborados con aceite de oliva. Los amantes de los dulces, seguro que agradecerán la visita a La Flor de Mayo, donde la especialidad es el famoso turrolate. Productos Vizcántar Nuestro recorrido termina en Puente Genil, un municipio que ha hecho del membrillo una de sus señas de identidad. Empresas como El Quijote, La Góndola o San Lorenzo han llevado el nombre de la localidad por todo el mundo con este producto, que exporta desde el siglo XIX y que se suma a sus vinos y aceites (Bodegas Delgado, Cortijo El Canal. Oleoeventia y Aceite de las Valdesas son un ejemplo) para ofrecer una gastronomía única y variada. Membrillo de Puente Genil Estos son sólo algunos de los productos que se elaboran en nuestros pueblos. El resto de imprescindibles, en esta ruta de compras por la gastronomía de Caminos de Pasión.

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Los sabores de la tierra

Uno de los grandes tesoros con los que cuenta Caminos de Pasión es su gastronomía, que hunde sus raíces en la propia historia de sus pueblos. Un buen ejemplo de ello está en Cabra, que debe su emplazamiento originario a un entorno con abundante agua gracias a la confluencia del río Cabra y el arroyo del Chorrón. Es por esto que la historia de la localidad está fuertemente vinculada a la huerta, que durante siglos fue la base de su economía y también de su cultura e incluso su paisaje. Las huertas de Cabra han abastecido a toda la comarca e incluso a otras provincias cercanas y más de 500 hectáreas de su término son aptas para el cultivo de verduras, frutas y hortalizas. Aunque los cambios sociales y urbanísticos han mermado a lo largo del tiempo estas huertas, la tradición hortelana sigue fuertemente arraigada en la localidad y en los últimos años varias iniciativas han favorecido la recuperación de estos huertos y, por tanto, de unos productos que vuelven a estar presentes en el recetario tradicional. Pero la riqueza de estas huertas no sólo radica en la variedad de hortalizas y verduras que se cultivan en ellas sino también en los métodos que se utilizan. Métodos de cultivo cien por cien ecológicos garantizan la producción de unos alimentos saludables, frescos y de temporada que aportan un mayor número de vitaminas, minerales y antioxidantes además de conservar un sabor más intenso y auténtico. Para logralo, no sólo se utilizan fertilizantes orgánicos sino que se practica la rotación de cultivos y se respetan los ciclos y tiempos de crecimiento y maduración de cada uno de ellos. Este tipo de agricultura no sólo deriva en una alimentación más saludable sino que que repercute positivamente en la conservación del entorno natural. Iniciativas como la puesta en marcha de la Asociación Subbética Ecológica, cuyo nacimiento gira en torno a las huertas ecológicas de Cabra y su Asociación de Hortelanos (actualmente con 36 socios) y que agrupa a productores ecológicos y consumidores, están sirviendo para que la zona haya retomado una tradición tan sabrosa como saludable. Asimismo, con el apoyo de la administración municipal, los hortelanos han podido revitalizar la marca Huertas de Cabra, bajo la que venden unos productos que son la base del recetario local. Disfrutar de ellos, y también contemplar en primera persona el mimo y dedicación con el que se cultivan,  es una de las experiencias únicas que ofrece al viajero que se adentra en Caminos de Pasión. Esta época es el mejor momento del año para visitar estas huertas y, cómo no, para disfrutar ya en la mesa de todo lo que tienen que ofrecer al paladar. Entre los meses de abril y junio de las huertas de Cabra brotan, entre otras verduras, habas (muy típicas de esta tierra), ajos, alcachofas, apios, berenjenas, brócoli, calabaza, espárragos o distintos tipos de col y pimientos. También la fruta tiene un rincón reservado en las huertas de Cabra, que en primavera ven florecer brevas, ciruelas, naranjas o peras e incluso plantas aromáticas. Disfrutarlas en el territorio o, por qué no, llevarse a casa algunas de las cestas ecológicas que elaboran los hortelanos (puede contactarse con ellos en el teléfono 957 520 318) es una de las recomendaciones obligadas para los que quieran saborear la gastronomía de Caminos de Pasión. Verduras y hortalizas de la huerta También las cartas de los bares y restaurantes de Cabra dan fe de su rica huerta. En esta fechas, no hay que marcharse de la zona sin probar platos tan típicos como las habas fritas con cebolleta (una receta de la temporada), las espinacas con garbanzos (un clásico que no puede faltar en cualquier menú) o el delicioso salmorejo.  Espinacas con garbanzos Otras propuestas típicas de Cabra son la Cocina Cardillos, a base de habichuelas “amonás”, patata, y cardillos; las patatas en escudella; el cardo «esparragao»; la Sopa de Cachorreñas, con pimientos choriceros o «cornetas»; o distintas variedades de berenjenas.  Salmorejo Si estáis estos días por Cabra, aquí podéis encontrar un listado con bares y restaurantes en los que disfrutar a la mesa de los productos de su huerta.  Por Ángela Serrato

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Una fiesta llena de sabor

Que la Semana Santa se vive intensamente en los pueblos que conforman la ruta Caminos de Pasión se hace evidente en el arte, la música y también en multitud de tradiciones que han permanecido intactas al paso del tiempo. De todas ellas, una toma especial importancia durante los días previos a esta festividad. Las recetas que conforman la llamada cocina de Cuaresma han alimentado generación tras generación un profundo respeto por la tradición y por el sentimiento religioso que, en definitiva, subyace en todas las manifestaciones populares en torno a la Semana Grande de Andalucía. La versión más dulce de esta tradición gastronómica durante la Cuaresma y la Semana Santa en Caminos de Pasión tiene su representación en cada municipio de la ruta. El recetario popular está lleno de dulces típicos que inundan obradores, confiterías y cartas de postres de bares y restaurantes. Así, cualquier punto de nuestra ruta es buen lugar para disfrutar de algunas de las recetas dulces más típicas de estas fechas. La de las torrijas, cuya base es el pan, es una de las más conocidas. Además de las clásicas elaboradas en leche, otros ingredientes como la miel o el vino dulce protagonizan otras versiones. Torrijas También los pestiños son todo un símbolo de la repostería de estas fechas. Antes de pasar por la sartén, este delicioso dulce se aromatiza con ajonjolí y su sabor se puede matizar también con miel o canela. La receta de los roscos fritos, estos sin ajonjolí, es muy similar y degustarlos en los días previos a la Semana Santa es también una arraigada tradición. Pestiños Junto a estos, la leche frita, las magdalenas o los gañotes son otros de los dulces que conforman un recetario común alimentado a lo largo de los siglos, mostrando cada uno de ellos sus propios y genuinos dulces. Así, en una visita a Baena bien merece la pena un alto en el camino para degustar sus tradicionales pestiños que, como sus ricos panetillos de cortijo, a base de almendra, claras de huevo y canela, tienen su origen en su época morisca. Panetillos de cortijo En Cabra nos encontraremos en esta época con los denominados garrojos, los dulces más típicos en el municipio durante la Cuaresma y la Semana Santa. Se elaboran a base de huevos, aceite, ralladura de limón, canela y azúcar y su aspecto en espiral los hace fácilmente reconocibles. Garrojos Hasta Lucena tendremos que desplazarnos para degustar sus conocidos pestiños de pellizco, las empanadillas de cabello de ángel o las sabrosas sopaipas, con la harina y el aceite de oliva como principales ingredientes. Pestiños de pellizco y empanadillas de cabello de ángel En Osuna, son sus ricas pastas, conocidas como crestillas, uno de los dulces más peculiares que encontramos en estas fechas, similares a los pestiños pero con diferentes ingredientes. En Priego de Córdoba, donde no faltan estos días tampoco los pestiños, la mañana del Viernes Santo se saborea intensamente, ya que es en este día cuando la subida de Nuestro Padre Jesus Nazareno al Calvario se acompaña de palillos de santo y hornazos. El primero es dulce y está elaborado a base de leche, harina morena, azúcar, aceite de oliva y canela, mientras que el hornazo, que se hace en forma de gallina, tiene base de huevo y sal. Palillos de Santo En Puente Genil, donde cualquier momento es bueno para disfrutar con uno de sus postres a base de membrillo, la Cuaresma es la época adecuada para probar los denominados ochíos, unos roscos alargados con un intenso sabor a anís. Los roscos de huevo o roscos de Semana Santa son otro clásico en la localidad durante esta época y son famosos los de la Panadería Rosales. Ochíos En Alcalá la Real, donde los pestiños se conocen como borrachuelos, es tradición también disfrutar estos días del arresoli, un delicioso licor de café. El vino dulce, por último, es el ingrediente estrella de las conocidas torrijas de Carmona.

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