Écija es una ciudad profundamente vinculada a sus tradiciones religiosas y culturales. A lo largo del año, sus catorce hermandades organizan procesiones, vía crucis, cultos y numerosos actos que forman parte de la identidad local. Durante la Navidad destaca la Ruta de los Belenes, un recorrido por iglesias, conventos y espacios públicos donde se exhiben nacimientos elaborados por hermandades y asociaciones, convirtiéndose en una de las actividades más queridas por las familias ecijanas. También tienen gran relevancia el Carnaval, que llena las calles de humor, disfraces y agrupaciones, y la festividad de San Pablo, patrón de la ciudad, celebrada cada 25 de enero con actos religiosos y la tradicional lectura del Milagro de San Pablo, un relato histórico que recuerda la protección atribuida al santo sobre la ciudad.
La primavera y el inicio del verano concentran algunas de las celebraciones más emblemáticas. El Corpus Christi destaca por la solemnidad de su procesión y por el engalanamiento de calles y altares. Las Cruces de Mayo mantienen una antigua tradición popular en la que participan especialmente los más jóvenes con desfiles y pasos infantiles. Junto a estas manifestaciones religiosas, Écija también revive su pasado con el Festival Romano, una recreación histórica que pone en valor el importante legado de la antigua Colonia Augusta Firma. Estas celebraciones reflejan la combinación de fe, historia y patrimonio que caracteriza a la ciudad. Antes del verano cobra protagonismo el Festival Noche Flamenca Ecijana, que cada año reúne a destacadas figuras del cante, baile y del toque, consolidando la estrecha relación de la ciudad con el flamenco. Durante los meses estivales, el programa cultural Écija a las Luces del Arte ofrece conciertos y actividades en palacios y monumentos históricos. El 8 de septiembre se celebra la festividad y procesión de la patrona, la Virgen del Valle, una jornada de gran fervor popular en la que la imagen recorre las calles acompañada por miles de fieles. Finalmente, la Feria de Septiembre pone el broche al calendario festivo con casetas, paseo de caballos, música y convivencia, convirtiéndose en uno de los momentos de mayor participación ciudadana del año.
