Écija posee un extraordinario patrimonio natural gracias a la amplitud de su territorio, ya que cuenta con el término municipal más extenso de la provincia de Sevilla y uno de los más grandes de España. Su paisaje está dominado por la fértil campiña andaluza, donde se extienden interminables campos de cereales, girasoles y olivares que ofrecen una imagen característica de la comarca durante todo el año. La ciudad es además uno de los principales centros productores de aceite de oliva de Andalucía, una actividad que ha marcado su economía y su paisaje desde la antigüedad. Entre sus espacios naturales destaca la Laguna Ruiz Sánchez, un importante enclave para la observación de aves y la conservación de la biodiversidad de la campiña ecijana.

Uno de los mejores lugares para disfrutar de esta naturaleza es la Vía Verde de la Campiña, que atraviesa gran parte del término municipal siguiendo el antiguo trazado ferroviario Córdoba-Marchena. Este itinerario permite recorrer a pie o en bicicleta algunos de los paisajes más representativos de la campiña sevillana, entre campos de girasoles, cultivos cerealistas y extensos olivares. 

El río Genil constituye otro de los grandes valores naturales de Écija y ha sido fundamental para el desarrollo de la ciudad desde la época romana, cuando la antigua Colonia Augusta Firma Astigi utilizaba sus aguas para el comercio y la exportación de aceite por todo el Imperio. En la actualidad, el río sigue siendo un espacio de ocio y deporte gracias a la labor del Club Piragüismo Écija, que organiza cada verano el popular Descenso del Batán y numerosas actividades acuáticas. A ello se suma la actividad de Écija Vuela, que permite contemplar desde el aire la inmensidad de la campiña ecijana y disfrutar de una perspectiva única de sus paisajes, el cauce del Genil y el conjunto monumental de la ciudad.

 

Visitas y actividades relacionadas