El Pasaje del Niño Perdido lo compone una puerta que en sus orígenes servía para atravesar las murallas de la antigua judería y una calle estrecha y en recodo que conserva el trazado medieval del barrio judío de Utrera. Este pequeño rincón dejó de ser el centro de la actividad comercial de la villa para convertirse en un hospital, y más tarde en una casa de expósitos, periodo en el que adquiere el nombre que ha llegado hasta nuestros días, el Niño Perdido.

Los estudios arqueológicos de la zona también han indicado que este callejón fue utilizado en su día como cementerio. En la actualidad, la zona se encuentra ocupada por viviendas particulares y locales de restauración.

En uno de sus edificios, el antiguo Hospital de la Misericordia, una investigación arqueológica iniciada en 2021 confirmó en 2023 los restos de una sinagoga medieval de los siglos XIV-XV, la quinta documentada científicamente en España. Entre los hallazgos destacan la sala de oración, con columnas bajomedievales y armadura mudéjar, y el Hejal, donde se custodiaban los rollos de la Torá. Los trabajos continúan actualmente en una segunda fase, dentro del proyecto «Abierto por obras», que permite a los visitantes conocer el yacimiento a medida que avanza la excavación.

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