El carácter alegre y cosmopolita de los alcalaínos deja su impronta en todas las actividades y celebraciones que tienen lugar en la localidad, y la Semana Santa de Alcalá la Real no es una excepción. Y es que si hay que destacar su principal característica, ésta es sin duda la de unir la religiosidad con la algarabía popular presente en la representación de pasos mímicos, bien escenificados o pregonados. Dichos ingredientes atrapan la curiosidad de todo tipo de visitante, que en un instante queda embelesado por ese carácter tan propio de la Semana Mayor alcalaína, llena de matices y originalidad.
Cuna de los maestros imagineros Pablo de Rojas y Juan Martínez Montañés, Alcalá la Real se presta como un escenario inigualable para el disfrute de la Semana Santa. A lo largo de sus rincones más hermosos se puede disfrutar de los Pasos, representados por la cofradía del Ecce-Homo y Jesús de la Columna, y por la Penitencia de los Apóstoles de Jesús; ver la marcha de los ejércitos de romanos, judíos y sayones; o incluso cruzarse con la sobrecogedora imagen de los pregoneros, vestidos con el color del luto y con sombrero de ala ancha y lazo violeta.